Es la primera decisión y condiciona todo lo demás. Darse de alta como autónomo es más rápido y barato para empezar, pero responde con su patrimonio personal frente a las deudas del negocio. Constituir una SL exige un capital social mínimo, escritura notarial e inscripción en el Registro Mercantil, pero limita la responsabilidad al patrimonio de la sociedad. No existe una opción mejor en abstracto: depende de la facturación prevista, del riesgo de la actividad y de si va a haber varios socios.
- Autónomo: alta rápida, menos trámites iniciales
- SL: responsabilidad limitada, capital mínimo
- Comunidad de bienes: para socios que empiezan juntos
- Cada opción tiene una fiscalidad distinta